‘Nevermind’ | Nirvana. Reescuchamos el disco 25 años después

REPASAMOS CANCIÓN A CANCIÓN UNA DE LAS OBRAS CAPITALES DEL GRUNGE

Un clásico atemporal. Piedra angular del grunge y disco de cabecera para toda una generación. Depresión y guitarras. Depresión y letras depresivas. En definitva, un disco deprimente, pero de esos que entran bien en las listas de éxitos y tal.
 
Luego vino aquello de “no quiero ser famoso”, “no quiero ser rico”, “no quiero vivir por encima de mis posibilidades” y “bla bla bla”. Total, que se han cumplido 25 años del Nevermind de Nirvana. En Mondo Insonoro nos hemos propuesto hacer un repaso, canción a canción, de cada uno de los temas para hacer un análisis en profundidad y ver de paso lo bien que ha envejecido.
 
Smells Like Teen Spirit: los primeros segundos ya nos dan grima. Si Kurt Cobain hubiera querido hacer un disco de pop seguramente le hubiera quedado mejor que esto; van a ser 49 minutos interminables. Insoportable.
 
In Bloom: se pone oscura la cosa. Bien ese bajo al principio, hasta parece que canta bien. Cuando llevas 20 segundos de canción recuerdas por qué llevas tantos años sin escuchar este disco.
 
Come As You Are: directamente pasamos de escucharla. Si en Kiss FM la ponen después de Shania Twain, será por algo.
 
Breed: Nirvana haciendo un Offspring pero con dos acordes. O uno, pero distorsionado.
 
Lithium: ésta, clarísimamente, se la copiaron a Extremoduro. Seguramente Robe le pasara el número de su camello. Dos acordes también. O uno, pero distorsionado. A mitad de canción se nota la mano de Albion en la producción: inexistente.
 
Polly: empieza como la anterior. Incluso peor. Dos acordes, sin distorsión. Es la canción que siempre quisieron hacer Blur y nunca hicieron porque estaban más preocupados por ser como Oasis, jugar con la heroína y todo ese rollo. Kurt desafina. Bueno en realidad no afina en todo el disco. Se nos está haciendo eterno.
 
Territorial Pissings: van de Hüsker Dü por la vida pero acaban sonando a Offspring otra vez. Creo que aquí comenzó a pensar seriamente en quitarse de en medio: nosotros también.
 
Drain You: canción de corte muy pop, que no te engañe ese acorde distorsionado, incluso parece que en algún momento pueda llegar a los 3 acordes. ¿Hola, Dave Grohl? ¿Estabas ahí o pusieron a un mono con platillos? Lo único salvable es el coro satánico que hace de puente, suponemos que estarían invocando a la carrera artística de Pitingo. Nirvana; unos visionarios.
 
Lounge Act: Hemos decidido abrir una botella de whisky. Novoselic empieza bien con el bajo. Parece hasta salvable el disco, aunque nos sigue sonando un poco a Sum 41.
 
Stay Away: bien, Dave Grohl por fin aparece. Estribillo pegadizo. Nos servimos el segundo cubata. Tenemos ganas de poguear. Dos acordes también. O uno, pero distorsionado.
 
On A Plain: ¿ésta no ha sonado antes?
 
Something In The Way: guitarra acústica. Nos gusta porque nos recuerda a Low, y Low molan, aunque quieras cortarte las venas. Parece que Kurt ha cogido el ritmo y la inspiración. Una pena que sea en el penúltimo corte del álbum. Vamos a por el tercer cubata.
 
Endless, Nameless: si no era suficiente tortura llegar hasta la última canción, va y dura 7 minutos. Los cabrones sabían lo que querían: jodernos. Puro caos. Distorsión. Guitarras afiladas. Un acorde, muy distorsionado. Kurt escupe; grita. Suena Come As You Are de nuevo, lo sabemos porque nos gusta Shania Twain. Vuelven los gritos. J Mascis creo que se descojonó bastante al escuchar Nevermind. Caos de nuevo. Bucle. Cuarto whisky. Fin.
 
 

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