Mad Cool jugará al Tetris con el público en su nueva edición

Mad Cool jugará al tetris humano con sus asistentes

ANTE LA PROBLEMÁTICA DE LA REVENTA, LA ORGANIZACIÓN HA DECIDIDO VENDER MÁS ABONOS CON EL FIN DE CREAR EL TETRIS HUMANO MÁS GRANDE DE LA HISTORIA

Ocurrió en la edición pasada y este año no iba a ser menos: cientos de ratas de pozo bípedas se han dispuesto de inmediato a revender abonos de Mad Cool a precios desorbitados tras el anuncio de sold out por parte de la organización.

Hasta ahí todo normal, conocemos perfectamente el género humano y sabemos de sobra que, por norma general, la gente es una mierda. La verdadera problemática se gestó, cómo no, tras las medidas tomadas por la “organización” -por llamarla de alguna manera- para atajar el problema: poner a la venta MÁS abonos.

El aluvión de críticas vertidas en Internet superó con creces las vertidas anteriormente tras la confirmación de Pearl Jam como cabezas de cartel -¿Pearl Jam? ¿Quiénes coño son esos?-. Desde insultos de todo tipo a indicios de un posible incremento de esa reventa de la que ha intentado escapar la organización; no obstante, los motivos de los organizadores eran otros.

Esta misma mañana se ha sabido que, para sorpresa de todos, la verdadera intención de Mad Cool es organizar una performance artística sin precedentes, al establecer la partida de Tetris humana más grande de la historia: “Era una idea que veníamos barajando desde hace años, y como este año hemos prescindido de los malabaristas, se nos ha ocurrido que era el momento de hacer realidad nuestro sueño”, ha anunciado el director del festival, añadiendo que “se tomarán todas las medidas de seguridad necesarias para que no haya víctimas… al menos mortales”.

La sobredimensión a la que se ha visto expuesto el festival en este último año, en tan solo dos años de vida, suscita diversidad de temores entre sus asiduos: hay quienes aseguran que no tienen la suficiente experiencia como para saber manejar un festival de tales dimensiones, fabricado de la nada, con mucho dinero, y en base a cabezas de cartel de manual.

Otros, por el contrario, nos aventuramos a creer que, simplemente, se trata de un festival de mierda en el que no se podrá ver un concierto como Dios manda debido al desproporcionado aluvión de asistentes que se concentrarán en el recinto en los tres días del festival.

Por otra parte, la iniciativa de crear la mayor performance de la historia de los festivales ha logrado atraer a un nuevo público potencial compuesto de guiris de mierda y mocosos insustanciados, quienes no han dudado en subirse al carro del Arenal Sound madrileño.

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