La Real Academia de la Lengua reconoce el término ‘trister’

LOS MIEMBROS DE LA INSTITUCIÓN SE HAN PUESTO DE ACUERDO TRAS CERCIORARSE DE QUE, EN EFECTO, LA MAYORÍA DE LOS HIPSTERS SON PERSONAS TRISTES

Esta mañana la RAE ha anunciado la inclusión del término ‘trister’ en el groso de la lengua española, aceptando, por consiguiente, el hecho de que la inmensa mayoría de los gafapastas españoles son personas melancólicas, sensibles, y algo taciturnas.
 

“Basta con escucharse el último disco de The New Raemon para darse cuenta de que lo que lo peta en este país es el indie llorón; ¡me ha calado muy hondo!”, aseguraba el escritor Félix de Azúa Comella a nuestra enviada especial.

En su esfuerzo por fijar las voces y vocablos de la lengua castellana en su mayor propiedad, elegancia y pureza, la Real Academia de la Lengua ha decidido aceptar un término que define, quizá con mayor proximidad, la esencia del movimiento gafapasta en nuestro país. “Yo una vez fui a un concierto de Leiva y salí llorando, me dan mucha penita los yonquis; el chico casi no se tenía en pie”, ha confesado, bastante compungida, la poetisa Clara Janés, miembro de la institución desde 2015.

Por su parte, MC Corso -Arturo Pérez Reverte-, quien, como recordaréis, viene de vuelta de fundar su propio sello de rap tras vencer al rapero Kase.O en una sangrienta -poéticamente hablando- batalla de gallos, no ha tardado en mostrar su descontento. “Sin duda hemos perdido el rumbo, co, luego empezaremos a aceptar términos como “Hash”, “A.K.A.”, “Scratch”, “demo”, etc… Se están cargando el rap en un intento, por así decirlo, de “correctizarlo”… Total, ya vale todo… ¡Aquí entra cualquiera!”, aseguraba, muy ofuscado, a medios internacionales.

Desde la institución no han tardado en expresar su descontento tras las declaraciones del MC, asegurando que “desde que se disfraza de perroflauta está de un insoportable… ¡No hay Dios que le aguante! Va por los pasillos de la RAE haciendo “beatbox”, y a la mínima te empieza a faltar al respeto con alguno de sus “freestyle” de mierda”.

Inmediatamente después de publicarse esta información, aparecía un graffiti bastante espantoso en la entrada de la sede; “Comedme los huevos, pollas viejas”. El célebre escritor niega en rotundo su autoría.

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