Encuentra una urna fúnebre en su Primavera Pack

SE BARAJA LA HIPÓTESIS DE QUE SU PAREJA PUEDA HABERSE COMPRADO EL ABONO

Javier Castro López, vecino de Valencia, se ha quedado sin palabras tras recibir en su casa el Primavera Pack 2017. Tras abrirlo, ansioso por descubrir el diseño de la taza de esta nueva edición del festival, se ha encontrado con una urna fúnebre de un tono gris oscuro casi negro, en sustitución de la típica taza de todos los años.

“¡Si es una broma, me resulta de un mal gusto acojonante!”, ha explicado el afectado a nuestra enviada especial, añadiendo que “también me he encontrado un grillete policial, de esos que ponen a los malos cuando están de arresto domiciliario, con instrucciones y todo; en ellas se explica cómo calibrar el GPS, nivelar los voltios para el calambre en caso de desobediencia, y un montón de aberraciones más… Ha sido un regalo de mi novia, Sandra, que lleva toda la mañana esquivando el tema… ¡Qué alguien me explique esta encerrona, por favor!”.

Desde la organización del festival han asegurado no tener ni la menor idea de cómo ha podido ocurrir semejante cosa. “La taza de este año es súper cuqui, con un diseño muy colorido, que se aleja del minimalismo de ediciones anteriores. Lo de la urna fúnebre… en fin, no tengo palabras. Es la primera vez que nos encontramos ante una situación como esta”, ha asegurado Gabi Ruiz, director del festival, en un comunicado oficial tras conocerse la noticia.

Desde la redacción de Mondo Insonoro hemos querido tirar del hilo para esclarecer si lo ocurrido es responsabilidad de la pareja del afectado, Sandra Collado Villar. “¿¡A mí qué coño me contáis!? Yo me compré el abono porque me gustan un par de bandas, pero paso del pack; que si tacitas, bolsitos de moderna, descuentos en gilipolleces… ¡Me tiene la casa echa una mierda después de ocho ediciones con sus libros oficiales, carteles, tazas, camisetas! ¡Para comprarse un abono tanta mierda, que parece que se lo pilla en Toys R Us, coño!”.

Tras la negativa de la pareja del afectado, nos hemos puesto en contacto con Ernest Adriel Monroy, Catedrático de Biología Molecular en la Universidad de Oxford. Tras los primeros estudios del experto maestro, salía a la luz una verdad que, a muchos/as, resultará ciertamente incómoda.

“¡Es increíble, estamos ante un gran salto evolutivo! La materia ha adoptado conciencia y se ha manifestado, por vez primera, en la taza del Primavera Pack; tras comprarse el abono la pareja del afectado, cierta desazón invadió el interior de éste, consciente de que ya no sería lo mismo al tener que ir al festi con su pareja, en vez de con los colegas, como en ocasiones anteriores, motivo por el cual, la taza de su pack, consciente de ello, se transformó en una urna fúnebre, que es un objeto más acorde con las emociones sentidas por el afectado”.

Con respecto al grillete eléctrico, el doctor Monroy lo tiene muy claro. “Se trata de la mutación sufrida por los vales de descuento que acompañan, en cada nueva edición, al libreto del festival; se han transformado en un poderoso arma al servicio de la responsable del pesar del implicado, que podrá, de este modo, saber dónde está él en todo momento, para insistirle en que está muy cansada, y que quiere irse a casa, jodiéndole de este modo la marrana al susodicho, que se quedará sin ver a Dj Coco”.

Tras suspirar, con cierta preocupación, el doctor ha añadido que “esto es sólo el comienzo, se darán más casos como éste, puesto que a nadie le gusta ir con pareja a un festival; ¡a los festivales se va con los colegas a pillarse el moco, tanto ellas como ellos!”.

Horas más tarde, la organización del Primavera Sound se veía obligada a dar la voz de alarma tras conocerse que, Rebeca Abelardo Valdés, vecina de Tres Cantos, acababa de encontrarse en su Primavera Pack un cinturón de castidad, junto con varios dispositivos de localización geográfica.

Inmediatamente después se ponía en contacto con su pareja, Carlos Alberto Marín, para corroborar que, efectivamente, éste se había comprado el abono del festival. “¡Sorpresa!”, respondía Carlos, tras verse acorralado, a lo que Rebeca no tardaría en añadir. “¡Pero bueno! ¿¡Qué sorpresa ni qué pollas!? ¡Quedamos en que el Primavera era mi momento del año!”.

Gabi Ruiz, tras el revuelo que se ha montado, ha confesado que desde la organización barajan la posibilidad de prohibir la asistencia de parejas al festival, para que “de este modo todo el mundo disfrute de los conciertos, y del moco que se pillen, sin exigencias, ni gilipolleces de ningún tipo”, añadiendo que “para algo están las casas rurales, y el puto Cancún de los cojones; ¡al Primavera Sound se viene a pasárselo bien, no a darse besitos!”.

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