Search

SlowKiss, guitarreo frenético para quienes lo extrañan

Hoy os traemos una de esas bandas que tocan fuertecito y que, sin duda, llamarán la atención de los melómanos del vinilo. Con reminiscencias de Deftones, SlowKiss nos ayuda a recobrar la esperanza perdida en aquello llamado música que, no hace tanto, era algo más que el complemento perfecto para un anuncio de colonia.

SlowKiss suenan a todo aquello que extrañamos; música cañera para oyentes que no necesitan virales para engancharse a una propuesta. Hablamos de una banda con raíces firmes, hundidas en lo profundo de aquella buena mierda que nos enamoró en los 2000, y que pronto se vio sepultada por esa absurda corriente cacofónica —tildada de música urbana— que no es más que reguetón de laboratorio.

Escuchando A.K.O.L (Another Kind Of Life), nos damos cuenta de que, por alto que se eleve la montaña de basura, los brotes verdes jamás defraudan.

Dicen ser una banda de rock alternativo —con tintes de shoegaze y dark punk—, pero para nosotros, que no concebimos otro género que no sea el indie de mierda, traspasa etiquetas y florece en una distorsión melódica desde la agresividad, rítmica en lo frenético —sin perder las formas— y rabiosa desde la profundidad de un mensaje que va mucho más allá de lo que acostumbramos a escuchar en los altavoces culturales.

Con un tono áspero y urgente, la banda se nutre de una fuerte ética feminista; es música reivindicativa desde la trinchera, no desde la tendencia.

SlowKiss nos sumerge en un universo sofisticado y potente, curtido en la voz cruda de su cantante y la visible complicidad manifiesta entre sus integrantes, perceptible en la consistencia de su sonido. Música sin guirnaldas ni fuegos artificiales; sonido artesanal para oídos que están aburridos de que los idioticen.

Ahora que Rockdelux malogra su espacio otorgando el primer puesto a Bad Bunny en su lista de mejores discos del año, nosotros, que no necesitamos sumarnos a ninguna corriente dominante y nos sigue interesando el rock, nos atrevemos a insinuar que bandas como esta serán las encargadas de dignificar la música de masas en un futuro inmediato, cuando los flipados del vinilo se aburran de llevar mullet.

Aquí hay suficiente talento como para reavivar rebeldías: Slowkiss es música para asaltar las barras de un festival negligente; un sueño salvaje de principios de los 2000 que irrumpe con enérgica viveza en la actualidad, con un sonido que vuelve para quedarse, revitalizado por nuevas voces y melodías.

Al loro: su nuevo álbum, FRESH, verá la luz el viernes 13 de Febrero de 2026. No olvidéis poner la alarma.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

[mi_disqus]